La importancia de ser agradecida

ser agradecidaUna de las terapias más simples y más eficaces para sobrevivir un periodo difícil en tu vida es ser agradecida por lo que tienes.

Cuando aún era adolescente, me di cuenta que si me sentía agradecida por lo que tenía y no me quejaba de lo negativo que pasaba en mi vida, más experiencias positivas venían.

“Curioso, – pensé. – No sé cómo funciona esto, no sé cómo llamarlo – las leyes de la vida, Dios o lo que sea – pero es así”.

Más adelante, cuando trabajaba en un colectivo grande de un periódico, me parecía gracioso observar que algunos colegas míos que siempre estaban de mal humor y quejándose, cada día tenían más y más motivos para quejarse y para estar infelices, aparte de que siempre estaban con un resfriado u otro problema de salud.

Pasaron más de 10 años desde entonces cuando por primera vez leí sobre la llamada ley de atracción. Me pareció que esto tenía mucho sentido, porque desde mi propia experiencia había comprobado que si quieres que la vida te sonría, tienes que sonreírle tu primero.

No puedes esperar tener más, si no valoras lo que tienes. Cuando lo entiendes y empiezas a ser agradecida por todo lo que posees, tu vida cambia de color.

Hay que ser agradecida por todo lo que tienes, y cuando digo – todo – me refiero a TODO.

“Lloraba  porque no tenía zapatos hasta que vi un hombre que no tenía pies” – dice un proverbio persa. Esto no significa que no tenemos que querer tener más cosas en la vida, solo que debemos apreciar lo que solemos olvidar como algo obvio y evidente.

“¿Darías tus ojos por un millón de dólares? ¿Y tus piernas y tus brazos? ¿Cinco millones? ¿Diez millones? Eres un ejemplar muy valioso, ¿verdad? Teniendo lo que tienes, dime, ¿por qué te sientes triste, derrotado y frustrado?”, – preguntó el escritor estadounidense Og Mandino en su libro “Una mejor manera de vivir”.

Encontré ese libro en una biblioteca hace muchos años, cuando estaba pasando por una época dura, me senté a leerlo y pasadas dos horas ya era otra persona. Tenía ganas de llorar de felicidad. Ese libro me abrió los ojos, sentí vergüenza por lo que me quejaba antes.

Sé agradecida por tu ducha con agua caliente.

Sé agradecida por el agua y pan que comes.

Sé agradecida por los padres, los hermanos, los hijos, los amigos, los vecinos, los compañeros de trabajo que tienes.

Puede parecer que es algo obvio, pero millones de personas en el mundo no lo tienen.

¡Tienes mucho más de lo que piensas que tienes! ¡Abre los ojos y ya verás como la vida te quiere!

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